viernes, 21 de noviembre de 2014

La historia del árbol de Navidad


Árbol de Navidad  frente a la Puerta de Brandenburgo de Berlín

Es posible que el primer árbol de Navidad, como lo conocemos en la actualidad, se registre en Alemania, donde se implantó por primera vez en 1605 para ambientar el frío de la Navidad, comenzando así su difusión. A Finlandia llegó en 1800, mientras que a Inglaterra lo hizo en 1829, y en el Castillo de Windsor se vio por primera vez en 1841, de la mano del príncipe Alberto, esposo de la reina Victoria.
Desde 1996, cada diciembre en Laguna Rodrigo de Freitas,Brasil
La costumbre de adornar el árbol navideño en los hogares españoles fue traída en el año 1870 por una mujer de origen ruso llamada Sofía Troubetzkoy, que después de enviudar del duque de Morny, hermanastro de Napoleón III, contrajo segundas nupcias con el aristócrata  español Pepe Osorio, el Gran Duque de Sesto, uno de los mayores promotores de la Restauración borbónica que permitió a Alfonso XII reinar.
 Por ello, parece ser que la primera vez que se colocó un árbol navideño en España fue en Madrid, durante las Navidades del año 1870, en el desaparecido palacio de dichos nobles, el Palacio de Alcañices, ubicado en el Paseo del Prado, esquina con la calle de Alcalá.

Árbol en el Coliseo de Roma
Hasta el siglo XIX no llegaría a Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos, Puerto Rico, China y Japón.
 Y la tradición del abeto decorado salió de Inglaterra a Estados Unidos, en los tiempos de la colonización.
 Se atribuye a August Imgard, un hombre de Ohio, la instalación del primer árbol navideño, en 1847,a el también le debemos los bastoncitos de caramelo.
En la Plaza Roja con la Catedral de San Basilio y la Torre Spassky del Kremlin en Moscú
En Dortmund,Alemania
En el Rockefeller Center,Nueva York
En Salamanca,España
En el Obelisco,Buenos Aires
En la Glorieta de La Palma en Reforma,Ciudad de México.
El árbol iluminado en la Puerta de Brandeburgo es un tradicional regalo de la embajada de Noruega a la ciudad de Berlín.
Muchos alemanes no podrían imaginarse un 24 de diciembre sin el abeto decorado con esferas brillantes y coloridas. ¿Cómo llegó este árbol desde los bosques a la sala de los hogares?
En Alemania no hay fiesta de Navidad sin árbol: unos 21 millones de árboles naturales adornaron las habitaciones germanas el pasado año, reporta la Asociación de Productores de Árboles de Navidad (BWS, por sus siglas en alemán). Eso sí, cada persona, familia y región interpreta la tradición a su manera.

¿Quién lo inventó?

El árbol de Navidad es “un invento”, afirma el ensayista Bernd Brunner en un libro que titula justamente: “La invención del árbol de Navidad”. Según sus investigaciones, ningún texto de historia da cuenta de una fecha de nacimiento exacta de la ahora central pieza del decorado navideño, no sólo en Alemania.
En la Plaza Roja de Moscú también brilla un gigante árbol de Navidad.

Podría haber aparecido por primera vez en Friburgo, en el año 1419, donde se dice que una panadería-dulcería lo adornó con galletas de especias y nueces. Pero nadie puede demostrarlo. Otras ciudades como Tallin, la capital de Estonia, o Riga, la de Letonia, se adjudican también la invención y exposición del primer árbol de Navidad. Pero la leyenda de Friburgo es de todos hermosa: en año nuevo, según se cuenta, se les permitió a los niños sacudir y saquear el árbol repleto de golosinas.

Las más antiguas pruebas documentales de la presencia de un árbol de Navidad provienen del suroeste del espacio lingüístico germano, sobre todo de zonas protestantes. Desde la alsaciana Sélestat (Schlettstadt, en alsaciano y alemán) se ha transmitido hasta nuestros días la noticia de que personas notables de la localidad adornaron un árbol con manzanas y obleas, que luego podían ser degustadas el Día de Reyes.

Existen además pruebas documentales de que la Catedral de Estrasburgo exhibió un árbol de Navidad en 1539. Y aunque fueron los gremios y asociaciones quienes terminaron por establecer la presencia de estos arbustos coníferos siempre verdes en sus sedes, la costumbre no se expandió a las casas sino hasta entrado el siglo XIX. Eso sí, sólo las clases adineradas podían darse este lujo. Al pueblo le tocó conformarse en principio con gajos de frescura y duración limitadas.
De culto de brujas a tradición cristiana.
El pesebre del mercado navideño de Fráncfort del Meno.

Sobre las más profundas raíces de esta tradición circulan también numerosas teorías. Antiguas culturas, que practicaron la adoración de bosques y plantas sagradas, consideraban que en los llamados árboles de hojas perennes habitaban dioses, que eran fuentes de vida. Se les asociaba con la salud, fertilidad, fuerza vital, protección.

 Los romanos coronaban sus casas con ramas de laurel para saludar el nuevo año. Pero el actual árbol cristiano surgió con la novena de Navidad, en el Medioevo, cuando la doctrina cristiana comenzó a representarse como pieza teatral para los fieles iletrados.

Durante mucho tiempo, las iglesias se negaron a tolerar el árbol pagano. “Pero el pueblo se impuso y la iglesia evangélica, siguiendo su tradición democrática, convirtió al árbol de Navidad en símbolo de estas festividades para todo creyente protestante”, sonríe Myers. Según fuentes históricas, fue hacia fines del siglo XIX que el árbol de Navidad apareció también en las regiones católicas de Alemania y Austria.                                                                                                                                 
De objeto de culto a escultura pop

Decoración navideña, en el mercado navideño de Fráncfort del Meno.


El primer árbol iluminado se registra alrededor del año 1611, cuando la duquesa Dorothea Sibylle de Silesia le agregó velas al decorado. En torno a 1830 se sumaron las esferas de cristal soplado. Según la leyenda, la idea de estas esferas coloridas se le ocurrió a un pobre vidriero de la oriental Lauscha, en Turingia, que no podía darse el lujo de colgar en el árbol las caras nueces y manzanas de los ricos. Cierto o no, el hecho es que, hasta el día de hoy, la región es internacionalmente conocida como una de las más importantes en el arte del soplado de vidrio en  Europa Central.

De cristal o plástico, las esferas son hoy parte indiscutible del decorado del árbol navideño. Chillonas o clásicas, de uno o varios colores, según se ponga de moda. Con el paso del tiempo la decoración del árbol se ha vuelto cada vez más opulenta y suntuosa. Y las más “increíbles” tendencias de la moda se muestran cada año en la Christmasworld, la mayor feria internacional de decoración navideña, en Fráncfort del Meno, cuenta también el pastor Jeffrey Myers. Si uno se fija en todo lo que allí se muestra, puede llegar a la conclusión de que el árbol ha vuelto a su origen pagano, dice.
El pastor ya estuvo en la feria una vez, en un pabellón de la iglesia evangélica, para insistir en el significado religioso de la festividad: aunque nadie sepa la fecha exacta del nacimiento de Jesús de Nazareth, la Navidad es la celebración del nacimiento de Jesucristo y "muchos lo han olvidado", cree Myers.
 No obstante, en Alemania, el pastor se siente a gusto: después de enterarse de todas las tendencias, los alemanes siguen colgando en el árbol lo mismo que colgaban en su niñez. De ahí que, por estas tierras, las clásicas bolas rojas, plateadas y doradas sigan brillando entre las ramas siempre verdes del abeto navideño.

Autora: Heike Jüngst / RML
Editor: Enrique López
Fuente: DW

domingo, 16 de noviembre de 2014

20 años de asteroides que impactaron en nuestra atmόsfera




Un mapa publicado  por la NASA de objetos cercanos a la Tierra  (NEO) revela que los pequeños asteroides con frecuencia entran y se desintegran en la atmósfera de la Tierra, con una distribución al azar en todo el mundo. El mapa permite visualizar los datos recogidos por los sensores del gobierno de Estados Unidos de 1994 a 2013. Los datos indican que la atmósfera de la Tierra sufrió el impacto de asteroides pequeños, lo que resulta en un bólido (o bola de fuego), en 556 ocasiones distintas en un período de 20 años.


 Casi todos los asteroides de este tamaño se desintegran en la atmósfera y son generalmente inofensivos. La notable excepción fue el caso de Chelyabinsk, que era el asteroide más grande durante este periodo. Los nuevos datos podrían ayudar a los científicos a  refinar y mejorar las estimaciones de la distribución de los tamaños de los NEOs, incluyendo las de mayor tamaño que puedan constituir un peligro para la Tierra.

Búsqueda y caracteristicas de  asteroides peligrosos para proteger nuestro planeta es una prioridad para la NASA. 
La NASA ha desarrollado agresivamente las estrategias y planes con sus socios en los EE.UU. y en el extranjero para detectar, rastrear  los NEOs. Estas actividades también ayudarán a identificar NEOs que pudieran representar un riesgo para  la Tierra, y además ayudar a basar las opciones de desarrollo para la defensa planetaria.

El público puede ayudar a participar en la búsqueda de potencialmente peligrosos Objetos Cercanos a la Tierra a través del Asteroide Grand Challenge, cuyo objetivo es crear un plan para encontrar todas las amenazas de asteroides a las poblaciones humanas y saber qué hacer con ellos.
 La NASA también está llevando a cabo una Misión de redireccionamiento de Asteroides (ARM) que identificará, redireccionar y enviara astronautas a explorar un asteroide. Entre sus muchos objetivos de exploración, la misión podría demostrar las técnicas de defensa planetarios básicos para la desviación de asteroides.

Para obtener más información sobre el mapa y los datos,en los siguientes enlaces:

http://neo.jpl.nasa.gov

Para obtener más información acerca de ARM, y el asteroide Grand Challenge, visite:

http://www.nasa.gov/asteroidinitiative

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Meteorito sobre Chelyabinsk,Rusia